*
El corazón de un
laberinto
puede hacerse con un
trébol,
una abeja, sueños y
visiones.
*
Un diario bitácora
suavemente rompiéndose en
el olvido.
Por un instante, infancia
recuperada.
*
Me rasuré, me vestí y
dije adiós
con las penas que voy a
tener.
Hasta aquí ningún
acontecimiento.
*
Estoy tan feliz en la
caja de un vagón.
Me pesaron, polvo tras
polvo
los locos humeantes.
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