hunde las manos en la ventana
cosecha
trinos y plumas enfermas
noticias en
forma de aleteos
el silencio
posterior al derrumbe
tanques de guerra más allá de los árboles
hunde las manos en la ventana
cosecha
trinos y plumas enfermas
noticias en
forma de aleteos
el silencio
posterior al derrumbe
tanques de guerra más allá de los árboles
joseph cornell supo acomodar
dentro cajas de
zapatos
la memoria de las
aves del mundo
estrellas y
vientos
que encontró en
caminatas
de norte a sur este a oeste cada tarde
con la mirada al
suelo sin ruta fija
perdido hasta
recolectar los objetos
suficientes para
hacerlo sentir
que es tiempo de volver a casa
yo también vi
al gigante atravesar el
edificio
iba herido
de bala y esquirlas
derrumbándose
lee miller apretó el
obturador
justo al pensar en parques
que se quedaron sin niños
BEBER ES DESDIBUJARSE
como reproducir
emily
de Bill Evans
en audífonos
y no poder
escuchar
señales de vida
SALIDA DE EMERGENCIA
suficientes
botellas
para quedar
ciego
arroparse en la
esperanza
de no despertar
PESADILLA
sombras de
monstruos
alas y fauces
entre
relámpagos
una tormenta
que aún no ha
ocurrido
BEBER PORQUE SÍ
porque a veces
no queda más
que los cristales rotos
en una casa abandonada
refugio de indigentes
paraíso de insectos
perros y enredaderas
que luchan por rincones
en los que puedan hacer vida
o morir con dignidad
DESEO DE JALAR EL GATILLO
la erosión
ocurre cada día año con año
las olas
impactan a ese conjunto de rocas
que parecía
indestructible durante la época
previa al licor
robado en tiendas de autoservicio
NADIE ESCUCHA
balbucear la
verdad
pero ser
corregido
con razón y
sintaxis
BEBER PORQUE RESULTA IMPOSIBLE NO HACERLO
por las noches
algo se encaja
la abertura
amanece fresca
hay una voz
inteligible
alguien
que intenta
decir algo
en lo más hondo
de la herida
BEBER
al destapar la
primera botella
el tiempo
regresa a un verano
en el coche a
las afueras de la ciudad
mi rostro en
una ventana del asiento trasero
el tiempo
convertido en árboles
mientras mis padres deciden
la mejor ruta para llegar a un puerto
hoy imposible de encontrar
DEJAR LA BEBIDA
boxear al aire
duramente
semanas
ser derrotado
por algo
invisible
De cualquier modo,
hay una infinidad de formas
para hacerse pérdida total,
carrocería desvencijada
a 190km/h en este movimiento
y suspensión que implica
ser el cuerpo de una historia.
es
el final de la clase
y
apenas pude entender
que
no es el suelo
lo
que da fin a los pasos
ni
son los pasos lo que hacen al suelo
sino
ese impulso
inculcado
a patadas
sólo
para ir
tener
accidentes
de
un lugar a otro
hacer
recuerdos
en sitios donde nunca
volverás
a poner un pie
hay un lenguaje
que se desarrolla
entre los fotogramas
no se trata del movimiento
sino de lo que desaparece
partículas de polvo insectos
la siguiente risa sombra
de árbol el columpio
palomas una fuente
y todo lo que deja de ocurrir
si la cámara gira y ajusta la imagen
en un parpadeo a ningún sitio
*
El corazón de un
laberinto
puede hacerse con un
trébol,
una abeja, sueños y
visiones.
*
Un diario bitácora
suavemente rompiéndose en
el olvido.
Por un instante, infancia
recuperada.
*
Me rasuré, me vestí y
dije adiós
con las penas que voy a
tener.
Hasta aquí ningún
acontecimiento.
*
Estoy tan feliz en la
caja de un vagón.
Me pesaron, polvo tras
polvo
los locos humeantes.
1
La vitalidad creativa del tonto radica en la particular perspectiva que tiene
del universo. El tonto, como su definición lo refiere, no tiene la razón, ese
camino recto, duro y limitado por el que tanto se pelea, incluso hasta la
muerte. El tonto, contrario a esto, tiene todas las posibilidades abiertas.
Esto hace al tonto un ser de espíritu errante; un explorador, un peregrino.
Muchas genialidades y grandes inventos han resultado de algo que en su momento
pudo calificarse como una tontería: volar, la vida en otros planetas, o libros
como Moby
Dick, donde un hombre decide internarse en el océano, en busca
de un enfrentamiento que le es imposible de ganar. Para muchos, esto último,
una metáfora de la búsqueda de Dios.
2
En un diccionario podemos encontrar que la palabra tonto se relaciona con la
palabra ingenuo. Y si buscamos ahora en el mismo diccionario la palabra
ingenuo, podremos encontrar una acepción que refiere a que un ingenuo es
alguien que cree en tonterías. El extraño escritor ítalo-argentino Antonio
Porchia, en su único libro Voces, escribe: un poco de ingenuidad nunca se aparta de
mí. Y es ella la que me protege.
3
Pequeña lista de grandes tontos. O bien, pequeña lista de personas ingenuas. O
bien, una pequeña muestra de tonterías:
Moisés, que dijo síganme, pensando que podía atravesar el mar con sus pasos.
Sor Juana, quien escribió un poema mezclando ciencia, filosofía, literatura, con un lenguaje, para muchos, inentendible.
Ulises, que se perdió por el
mundo helénico hasta envejecer.
Sócrates, quien fue Sócrates.
María Telkes, a quien se le
ocurrió que la luz solar podía ser contenida.
Los hermanos Wrigth, quienes
invirtieron años en intentar que un aeroplano volara por doce segundos.
4
Pero no romanticemos lo tonto. No han sido las tonterías únicamente ideas, productos y
aventuras que han desafiado, de forma admirable, a la sociedad y a su lógica.
También existen tontos deplorables. Un gran ejemplo de esto fue Hitler. Y una
muestra contemporánea, todos los estadounidenses que votaron por uno de los tontos
más grandes que han llegado a una presidencia, Donald Trump. La tontería,
entonces, es una fuerza que, así como puede servir para la creación de nuevo
conocimiento, para retar formas del pensamiento establecidas y abrir nuevos
caminos, también puede ser un arma de aniquilación. Otro gran tonto que inventó
una gran tontería fue Julius Robert Oppenheimer, arquitecto de la bomba
atómica.
Este poema comienza con un hueco
y lo rellenamos con palabras;
yo que las redacto y tú,
quien quiera que seas,
por llegar hasta aquí.
pero elegimos el poema
y la
imposibilidad de traducir en palabras
una
fotografía de Arthur Tress
donde un dinosaurio de plástico
luce
amenazante detrás de una niña
que
esperamos nunca voltee
porque ya
sabemos
que cada
sitio en donde la vista es fijada
son
lugares de los que no se regresan
y resulta que hay un hombre en bicicleta
frente al Atlántico
es gris y blanco
lo que abraza el margen
a buen puerto
no llegará la tormenta
por formarse a lo lejos
esto es todo
rumor de olas
un par de llantas
una mirada que vio el bombardeo
de un continente
es todo
solo
vine hasta aquí
¿de
quién es esa voz?
para
hablar del hielo
yo
no utilizaría
todo
lo que en la historia
esas
metáforas
al
calor del progreso
con
lenguaje oculto
se
ha derretido
lo
mío
para
volver como sombra
es
callar
¿sabías
que es un delito
romper
espejos en tiendas departamentales
que
por haber liberado al tigre del zoo
murieron
un anciano y dos niños
que
los automóviles a los que prendiste fuego
no
eran de personas que planeaban matarte?
cerrar
los ojos
no
te hará desaparecer
silencio
esconderte
en una isla
resultará
inútil
desde
mi ventana observo la suya
todos los días viste de azul
dobla vestidos
desempolva
muebles
mantiene
el orden
sin
decir palabra
piensa en eso
que
nos hace pintura
ella en su pieza
yo
fuera del marco
cuadro de hopper
mente
lector
lo único soportable
es mirar un punto fijo
por el resto de tu vida
y luchar por no distraerse
con lo que sí existe
Escribir no para decir algo, sino para que algo tenga un lugar; escribir para hacer un lugar; escribir para tener un lugar donde escribir;...